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decorar habitación por habitación

El error de decorar habitación por habitación

Decorar habitación por habitación puede parecer la forma más sencilla de hacerlo, pero que funcionen por separado no significa que lo hagan también en conjunto.

Una vivienda bien diseñada puede tener zonas con estilos muy distintos, pero tiene que haber alguna relación entre ellas: materiales, colores, proporciones, iluminación… Tiene que existir un hilo conductor.

 

Decorar habitación por habitación: la casa no es una colección de estancias

Cuando cada habitación se diseña como un proyecto independiente, es fácil que se tomen decisiones que funcionan por separado pero chocan entre sí.

Imagina: un salón tiene madera clara y tonos neutros, pero el dormitorio incorpora maderas oscuras, la cocina introduce mármol y metal negro y el recibidor se viste con un papel pintado de colores intensos. Ninguna de estas decisiones es mala por sí misma, el problema aparece cuando nada las conecta.

Por eso, antes de elegir colores o muebles, es importante decidir qué se va a repetir en toda la vivienda.

 

Elige una base común, no una decoración idéntica

Decorar habitación por habitación puede hacernos perder continuidad.

La continuidad consiste en establecer una base que permita introducir variaciones. No necesitas pintar todas las paredes del mismo color ni comprar los mismos muebles para toda la casa.

Puedes lograr continuidad mediante:

  • Una gama cromática general
  • Un determinado tipo de madera
  • Un suelo que recorra varias estancias
  • Una familia de textiles
  • Un tipo de moldura o carpintería
  • Una determinada relación entre materiales naturales y superficies lisas

A partir de ahí, cada estancia puede desarrollar su propia personalidad.

 

La paleta de colores debe conectar los espacios

Uno de los recursos más efectivos para lograr continuidad es trabajar con una paleta cromática toda la casa.

Por ejemplo, puedes partir de una base de blanco roto, arena y madera natural y añadir distintos tonos según la habitación:

  • Verde oliva en el salón
  • Azul grisáceo en el dormitorio
  • Terracota en la cocina
  • Un tono más intenso en el baño

La relación entre estos colores hará que se note que las estancias forman parte de una misma vivienda, aunque cada una tenga un carácter diferente.

 

Repetir materiales también crea cohesión visual

Los materiales son otro elemento de unión muy útil.

Si la madera natural está en el mobiliario del salón, puede estar también en algún detalle del dormitorio o en una pieza del recibidor. Lo mismo ocurre con otros acabados.

Repetir un mismo material en distintos puntos de la casa crea ritmo y continuidad. Pero no hace falta que lo uses de la misma manera, pues repetirlo de forma literal puede resultar artificial. 

La idea es que el ojo encuentre pequeños puntos de conexión mientras recorre la vivienda.

 

El suelo también y la iluminación también pueden ser hilos conductores

Mantener el mismo suelo en varias zonas, cuando la distribución lo permite, genera sensación de continuidad y amplitud, sobre en espacios abiertos o conectados visualmente.

La iluminación también debe plantearse como un sistema común para toda la casa. No se trata de que uses las mismas lámparas en todas las estancias, pero sí de que mantengan una lógica compartida en cuanto a temperatura y tipo.

 

Morir en el intento de que todo combine

Esta es una de las diferencias entre una casa coordinada y una casa sin personalidad. 

Si absolutamente todo combina, el resultado será muy rígido. Una vivienda interesante tiene contraste. Por ejemplo: piezas antiguas con mobiliario contemporáneo, lámparas escultóricas sobre bases neutras, cuadros coloridos como protagonistas de estancias más neutras…

Que haya coherencia no significa que no haya diferencias, sino que esas diferencias están pensadas.

 

Pensar la vivienda como un conjunto

Evitar el error de decorar habitación por habitación se subsana decorando de manera que, al recorrer la casa, se note que todo forma parte de la misma historia.

Para lograrlo hay que trabajar sobre las decisiones que afectan al conjunto:

  • Materiales principales
  • Paleta cromática
  • Pavimentos
  • Carpinterías
  • Iluminación
  • Proporciones
  • Elementos que se van a repetir
  • Puntos de contraste

Teniendo clara esta base es mucho más fácil darle personalidad a cada estancia sin que pierdan cohesión entre ellas.

Una casa bonita y bien decorada puede tener un salón slow, una cocina atrevida, un dormitorio cálido y un baño distinto. Lo importante es que, cuando pases de una habitación a otra, sigas sintiendo que estás en la misma casa.