Entrevista al diseñador de interiores Álvaro Martín

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Entrevista al diseñador de interiores Álvaro Martín

Álvaro Martín (Salou, 1967) es diseñador de interiores y vive su profesión disfrutándola como el primer día. Ahora mismo, compagina su estudio propio con el cargo de director creativo para una multinacional con sede en Zaragoza. Tiene abiertos proyectos en distintas partes del mundo, y muchos de sus diseños se han publicado en múltiples revistas internacionales del sector. Le han otorgado diferentes reconocimientos, pero hay uno del que está más orgulloso: el Premio de Interiorismo Puig y Cadafalch del 2007. Le fue otorgado por votación popular, por el diseño de un restaurante de su Mataró natal. No son momentos fáciles, pero Álvaro Martín continúa ilusionándose en cada diseño en la que trabaja.

¿Como descubrió su pasión?
Empecé en el escaparatismo en varias tiendas del Maresme, donde descubrí mi fascinación por crear espacios mientras estudiaba interiorismo. Años después, ejercí de profesor de escaparatismo a la Patronal CECOT de Terrassa. Y más tarde, con el currículo dilatado de obras por todo el territorio español, fui profesor de escaparatismo para el gremio de comerciantes de Mataró. Educar en interiores también me gusta, fui profesor del Instituto Europeo de Diseño.

¿Ha trabajado en muchos proyectos y en muchas ciudades diferentes? ¿Qué es lo que le motiva para viajar y para estar en diferentes lugares?
Aunque viajo fuerza, intento mimetizar con el lugar donde trabajo, ya sea un espacio comercial o no. Lo que realmente me motiva es la realización del trabajo, buscar nuevos retos, y cada lugar es diferente.

¿Usted está muy especializado en interiorismo comercial … ¿Qué factores se deben tener en cuenta para diseñar un comercio?
Hay que analizar el producto. Se pretende que un buen diseño de interiorismo potencie las ventas. Se deben tener en cuenta muchos factores, como el tratamiento de la fachada, que debe generar impacto visual desde la lejanía. O los escaparates, que deben hacer captar la atención para las promociones de la tienda. Hay diseño y funcionalidad, pero también juegan un papel importante la ubicación del espacio, la iluminación natural que hay de partida, y el presupuesto para invertir. Dependiendo de cada proyecto, el espacio puede ir de acuerdo con el producto que comercia o puede ser completamente estéril.

¿Qué supone ser diseñador de interiores en el momento económico en el que nos encontramos?
Hay que ser más atrevido e ingenioso que nunca, incluso atrevido. Hay que experimentar y romper con los convencionalismos y formalismos académicos. Ahora se están gestando las nuevas tendencias que cambiarán el panorama del diseño, en concepto y forma. Pero lo más importante es que cualquier espacio pueda respirar su propia personalidad y no sea una mezcla de corrientes.

Imagino que tal y como está la economía, donde se trata de ahorrar por todos lados, diseñar tiendas es todo un reto … ¿Cómo lo hace para llamar la atención a los posibles clientes?
Un espacio puede ser sencillo, incluso de un solo color, pero debe tener su biorritmo, donde destaquen sus texturas, con iluminación, con la creación de claros y oscuros, sombras … Se trata de llegar a el alma del espacio a través de los colores y las líneas. No es lo mismo una línea recta que curva, no es lo mismo un color azul que uno rojo … Hay diferentes matices con los que componer una melodía. En mis trabajos busco enmarcar el producto, que sean espacios trabajados y estudiados. Esto llama la atención y gracias al boca a boca me está entrando trabajo de Colombia, México…

¿Cuáles son las tendencias actuales en el sector?
Las tendencias van desde un minimalismo orgánico-escultórico a un american vintage clásico, pero buscando siempre la personalización por la zona de trabajo y por el cliente en particular.

¿Hacia dónde evolucionan?
Evolucionamos cada vez más a ser más minimalistas y dar soluciones técnicas. Buscamos una estética más escultórica, espacios humanizados. Miramos mucho la iluminación, las texturas y, sobre todo, vamos cambiando según la necesidad del momento. Hay que ser versátil.

¿Qué valores aporta un interiorista?
Aporta soluciones técnicas y estéticas para hacer un espacio confortable y con personalidad, con el carácter propio de los clientes que habiten en ese espacio. Y lo conseguimos gracias a la interpretación de sus necesidades, tanto a corto como a largo plazo y en colaboración muy a menudo con un estudio de arquitectura.

¿Qué factor juegan los colores?
Sobre todo, depende de cada proyecto. Depende del espacio, del diseño y de lo que quiera cada cliente. Si necesita un espacio que invite a relajarse o motivarse, por ejemplo.

¿Cómo es el proceso creativo de un establecimiento que quiere cambiar la imagen?
Yo personalmente siempre intento buscar un cambio radical comercialmente, que el impacto visual sea fuerte. En primer lugar, empiezo resolviendo las necesidades y funcionalidad del espacio. Después, hago un boceto para trabajar en tres dimensiones todos los planos. Y a partir de ahí, vamos reforzando los acabados y la estética.

¿Cada vez usted tiene más en cuenta los materiales sostenibles, qué ventajas tienen?
Por supuesto, es un ahorro energético y económico para el cliente que busca materiales renovables. Así reducimos su huella a la mínima expresión. Son materiales que tienen larga vida, que no necesitan mucho mantenimiento y, además, si al final de la vida del material no ha tenido mucha manipulación, se puede reutilizar. Asimismo, también representan un ahorro para la sociedad y un bien para el planeta.

Con los tiempos que corren, seguramente los clientes tienen un presupuesto más ajustado al de hace unos años … ¿Es difícil compaginar la exigencia de un buen trabajo y buenos materiales con la crisis que vivimos?
Para todo hay una solución. Pero tenemos que ser consecuentes y procurar hacer un proyecto global. Esto nos ahorrará a corto plazo, pero sobre todo también a largo plazo. Debemos obrar con sensatez, pensando en el resultado final, marcando prioridades, aunque ejecutamos el proyecto en una o varias fases.

Pasando a las casas particulares: ¿es compatible un espacio de diseño con un lugar para vivir diariamente?
¡¡Claro que sí!! Pero pasa como en el caso de los comercios: debe adaptarse a las necesidades y expectativas del cliente. No hay que buscar un diseño para ego propio (como profesional), ni tampoco frívolo. Debe ser un espacio avanzado pero que cubra las expectativas de quien ha de vivir en ese espacio, sus necesidades, las costumbres, los hábitos …   

¿Qué es lo que hace acogedor un espacio?
Es una mezcla de todo: color, texturas, materiales… pero lo más significativo es la iluminación. Un buen estudio lumínico es la clave. Tanto un comedor con todo absolutamente negro, como uno con todo blanco, puede ser acogedor y son dos extremos totalmente opuestos. 

¿Una vivienda refleja la forma de ser de las personas que habitan?
Sí, es como un ADN de nuestra personalidad. Se reflejan las costumbres, hábitos… Entiendo el interiorismo como parte de una filosofía de vivir, creativa y personal.

En los últimos años, ha habido una tendencia en construir pisos muy pequeños. ¿Como se han de decorar estos espacios para hacerlos agradables?
Pueden ser pequeños, pero requieren un estudio minucioso y los resultados pueden ser muy satisfactorios. A veces, se deben tirar tabiques para dar la sensación de amplitud, o jugar con papeles de rayas u otros recursos ópticos. Hay muchas soluciones para cada caso. Por eso el papel de un profesional es tan importante. Por ejemplo, yo me encontré haciendo un proyecto y reforma en un piso pequeño de Argentina, y cuando me publicaron el trabajo, todo el mundo se pensaba que era una casa. Debemos provocar las mejores sensaciones en cada caso, por lo que tenemos infinidad de recursos.

¿Ahora mismo está trabajando en algún proyecto en la zona del Maresme? ¿Nos puede decir en qué?
Sí, estoy trabajando en una masía en Sant Antoni de Vilamajor, en un complejo deportivo y en una oferta de ocio y gastronomía, pero no puedo dar más detalles.

¿Dónde podemos ver sus diseños en la zona del Maresme?
Tengo en varios puntos, en Mataró, por ejemplo, el diseño de la Óptica Navarro o del Lanna Club. También hay en Argentina, Vilassar de Dalt, Cambrils, Sant Andreu de Llavaneres, Cabrera de Mar … Hay restaurantes, peluquerías … Y fuera del Maresme, entre muchos otros, he diseñado el Fútbol Clinic de Barcelona o la farmacia Alvarez-Torres de León.

¿En qué tipo de proyecto le gustaría trabajar y aún no lo ha hecho?
Pues he trabajado en muchos tipos de proyectos. He tocado casi todos los palos, pero lo más importante es que cada uno de ellos sea un reto.